Con el cierre de los talleres de intervención desarrollados junto a la Unidad de Participación Social del Hospital Las Higueras, la asignatura Psicología de la Salud del Departamento de Psicología de la Universidad de Concepción finalizó la segunda versión de una iniciativa que fortalece la formación práctica del estudiantado mediante el trabajo colaborativo con organizaciones de la comunidad.
La experiencia fue liderada por la Dra. Ps. Gisela Contreras Urrea, docente responsable de la asignatura, junto al Mg. Ps. Daniel Almenarez Cardona, docente colaborador. Las intervenciones comenzaron en abril con una etapa de diagnóstico participativo y concluyeron durante julio, tras un proceso de trabajo en terreno con 15 agrupaciones de personas usuarias pertenecientes a la Unidad de Participación Social del Hospital Las Higueras.
Esta segunda versión representó un importante crecimiento respecto de la experiencia desarrollada en 2025, incrementando el número de agrupaciones participantes como resultado de la positiva evaluación recibida por parte de la comunidad y del interés por dar continuidad a este espacio de colaboración entre la universidad y la red pública de salud.
A lo largo del semestre, el estudiantado diseñó e implementó intervenciones orientadas a promover la salud y el bienestar desde un enfoque participativo, aplicando herramientas propias de la Psicología de la Salud en contextos comunitarios reales. Este proceso favoreció el desarrollo de competencias vinculadas al diagnóstico participativo, la planificación de intervenciones psicosociales y el trabajo articulado con organizaciones e instituciones del territorio.
La iniciativa reafirma el compromiso del Departamento de Psicología con una formación situada, que integra el aprendizaje disciplinar con la vinculación con el medio y el fortalecimiento de alianzas con instituciones públicas. Asimismo, la valoración realizada por la Unidad de Participación Social del Hospital Las Higueras permite proyectar la continuidad de esta experiencia en futuras versiones, consolidando un espacio de aprendizaje mutuo entre la universidad y la comunidad.
Por Jaime Méndez Contreras

