El académico del Departamento de Psicología de la Universidad de Concepción fue consultado por Diario Concepción frente al reporte que sitúa a los diagnósticos de salud mental en el 62,4% de las enfermedades profesionales reconocidas en la zona.
En el marco del reportaje económico y laboral publicado por Diario Concepción, titulado «De 42% a 62%: el acelerado aumento de casos de salud mental en el mundo laboral del Biobío», el académico e investigador de la carrera de Psicología UdeC, Dr. Raúl Ramírez Vielma, aportó su análisis experto sobre los factores que explican la prevalencia de los trastornos psicológicos en los puestos de trabajo.
La investigación periodística reveló que, de acuerdo con datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), la Región del Biobío registró 702 enfermedades profesionales con incapacidad temporal durante 2025, de las cuales casi dos tercios correspondieron a cuadros de salud mental, desplazando a las afecciones físicas y musculoesqueléticas.
Al ser consultado sobre qué explica que estos diagnósticos encabecen la estadística regional y los factores psicosociales predominantes en los entornos locales, el Dr. Ramírez Vielma enfatizó la rigurosidad técnica necesaria para comprender el fenómeno bajo la normativa chilena:
«Resulta fundamental distinguir entre un trastorno mental y una enfermedad profesional. La Ley 16.744 establece un criterio específico: no basta con que una persona presente una enfermedad mientras trabaja, sino que debe demostrarse que el ejercicio de la actividad laboral es la causa directa de esa condición».
En su intervención, el docente explicó que el riguroso proceso de denuncia, evaluación y calificación clínica esclarece por qué no toda licencia médica psiquiátrica termina calificándose como laboral. Sin embargo, subrayó que el incremento sostenido y sistemático de estos casos da cuenta de una creciente evidencia científica y empírica de que múltiples trastornos psicológicos están directamente vinculados a las condiciones y cargas laborales a las que están expuestos de trabajadores.
Por Jaime Méndez Contreras


